¿Te imaginas tener siempre a la mano un puré de calabaza casero, delicioso y listo para preparar tus platillos favoritos? 🍂✨ Pues hacerlo es facilísimo, ¡y hoy te voy a enseñar cómo!
Lo único que necesitas es una calabaza, un horno y un ratito de paciencia.
Primero la cortamos la calabaza por la mitad, retiramos todas las semillas y la fibra y la partimos en trozos grandes. La ponemos en una charola con papel para hornear y la llevamos al horno a 170 °C por una hora. Al sacarla, la dejamos enfriar y con una cuchara retiramos la pulpa, dejando la cáscara aparte.
Después la procesamos hasta que quede un puré suavecito y… ¡listo! 🌟
Este puré es perfecto para panes, galletas o hasta para acompañar tus comidas como guarnición saludable.
👉 Tip para conservarlo:
Guárdalo en el refri en un frasco hermético y te durará 4 a 5 días.
Si haces más cantidad, congélalo en porciones pequeñas (bolsitas, frascos o hasta en cubitos de hielo). Así lo tendrás siempre a mano hasta por 3 meses.
💡 Consejo extra: congela el puré ya medido según la receta que quieras hacer (por ejemplo, 1 taza para panqué o ½ taza para galletas). ¡Te ahorrarás mucho tiempo después!